Hijitos míos, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. 1 Juan 2:1
Romanos 1:17
Dios declara justo al pecador únicamente por medio de la fe en Cristo, no por méritos humanos.
La «justicia de Dios» no es sólo atributo moral, sino el acto por el cual el concede justicia el que cree. Esta justicia se revela en el evangelio, no en la ley ni en el esfuerzo humano. Cuando Pablo dice por fe y para fe, afirma que la salvación comienza, progresa y se sostiene únicamente en la fe. Al citar a Bakú 24, muestra que esta verdad ha sido siempre el camino de Dios para dar vida a su pueblo.
Si la justicia que nos salva proviene de Dios y se recibe por fe, entonces no hay lugar para el orgullo espiritual ni para desesperación. El creyente no vive tratando de ganar el favor de Dios, si no confiando cada día en la obra perfecta de Cristo. La vida cristiana no se basa en rendimiento sino independencia continua del evangelio.

Sola Escritura
La Biblia, inspirada por Dios, es autoridad final, suficiente y clara para la fe.

Discipulado
Dios habla de forma comprensible a su pueblo, aunque algunas partes sean más profundas (Salmo 19:7)..

Devocional
La Palabra de Dios es lámpara segura, verdad suficiente y guía fiel para vivir.
Nuestra doctrina
Tenemos una convicción profunda: la Biblia es la palabra viva inspirada de Dios, completamente inerrante y suficiente. Es nuestra única regla infalible de fe y conducta, como una brújula confiable en medio de las tormentas de la vida. Enseñamos con gozo que hay un solo Dios verdadero, eterno, soberano, majestuoso, quien existe eternamente en tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Y es que esta verdad Trinitaria no es solo doctrina fría, sino el fundamento de nuestra esperanza. Confesamos de corazón que la salvación es únicamente por gracia, mediante la fe sola en Jesucristo. Él es nuestro Señor y único Salvador, quien no sólo habló palabras bonitas, fue hecho pecado por nosotros y murio en la cruz. Resucitó victorioso para darnos vida eterna. ¡Qué regalo tan inmerecido! La verdad es que la iglesia existe para algo hermoso y eterno: glorificar a Dios con cada respiración, proclamar el evangelio transformador de su gracia, y hacer discípulos auténticos de todas las naciones. Todo esto en obediencia fiel a su Palabra, mientras esperamos —a veces con lágrimas, siempre con esperanza— la gloriosa segunda venida de nuestro Señor Jesucristo. Esto no es sólo teología abstracta. Es vida, es esperanza, es hogar.
Identidad del Ministerio
Ministerio Cristo Nuestro Abogado
Somos un ministerio cristiano centrado en la Palabra de Dios…
Confesamos que Jesucristo es nuestro Abogado ante el Padre…
Nuestro propósito es edificar a los creyentes mediante la enseñanza fiel…
Existimos para proclamar a Cristo, formar discípulos…
